La arquitectura de marca es una herramienta estratégica para crear valor. Con ella, se organiza un negocio enfocado a que las audiencias entiendan mejor la oferta. La arquitectura de marca se construye, o redefine, cuando hay previsto un gran cambio en la empresa o esta ha crecido de forma natural generando un universo de submarcas, que se ha convertido en poco sólido, poco coherente y difícil de manejar. Por ejemplo:
En una expansión internacional
Al abrir el mercado de tu negocio en otros lugares del mundo.
Ante una segmentación
¿Necesitas diversificarte en nuevos segmentos? ¿Cuáles? ¿Cómo lo vas a comunicar?
En fusiones
Si te unes con nuevos equipos, redefinir la estructura es esencial.
Lo de siempre:
Ganar visibilidad. Clarificar la propuesta de valor mejora las oportunidades de venta y el crecimiento orgánico.
En estas 4 situaciones sería ideal enfocarse en la arquitectura de marca para generar mayores retornos. La clave para construir una buena arquitectura de marca se encuentra en la simplicidad.